domingo, 17 de marzo de 2019

PASEO ENTRE HABAS, AJOS Y LECHUGAS


Paseo entre habas, ajos y lechugas




Sobre lo escrito


Habas para disfrute






“El territorio por el que tuvieron que marchar estaba dividido en jardines y plantaciones de todo tipo; el agua estaba dirigida desde cauces por pequeños canales y lo irrigaba todo. También había casas de campo, unas junto a otras, construidas lujosamente y cubiertas de estuco, lo cual, evidenciaba la riqueza de sus propietarios.  Las granjas estaban equipadas con todo lo necesario para su disfrute, demostrando que sus habitantes, en un largo período de paz, habían almacenado una gran variedad de productos. Parte de la tierra estaba plantada con viñas, parte con olivos y otras variedades de árboles frutales”


Descripción de la fecundidad de la campiña cartaginesa (Diodoro de Sicilia)





























Sobre lo escrito


Lechugas con carácter de perpetuidad






“Por doquiera se enlazan las parras con los árboles cargados de frutas. Las huertas producen tantos cereales y tantas hortalizas, que sólo un príncipe pudiera satisfacer sus precios con ricos tesoros… Este campo, cubierto incesantemente de frutos, da al cultivo un carácter de perpetuidad… Las aguas corren en opuestas direcciones… para impulso de los molinos… La feracidad de la tierra facilita los trabajos y da impulso a las labores… Es tal la anchura de la vega que hay tierra de abundante esquilmo, y sobra mucha para pastos, realengos, abrevaderos, granjas e ejidos”


Descripción de la Vega de Granada: s. XIV (Ibn al-Jatíb)





















Sobre lo escrito


Ajos tiernos del mejor huerto






“Quien vaya a de dedicarse a la agricultura debe saber que necesita contar previamente con el apoyo de estos tres factores: conocimiento de la materia, posibilidad de hacer gastos y deseos de trabajar; pues, a la postre, como dice Tremelio, aquel que sepa, pueda y quiera cultivar será el que tendrá su campo en las mejores condiciones, ... y máxime en la agricultura, donde las ganas y el dinero que no van acompañados de ciencia proporcionan a menudo a los dueños grandes pérdidas, dado que las labores realizadas con ignorancia hacen inútiles los gastos”


(Columela)

























PLANTACIÓN TOMATERAS


Buen tiempo, tomateras y una lombriz




Campo de centeno (Pissarro)


Alumnado infantil 4 años



Sobre lo escrito




A la rueda

Y va rodando, en lentitud de siglos,
la vetusta humedad, circunferencia
que, acariciando el agua entre sus radios,
en la acequia, con gracia, se refleja.

El hierro, vestido de ovas suaves,
chirría a los compases de las horas.

Una lluvia gozosa en perlas cede
al agua que alimenta su alma mora.

Ya el cangilón, con ansia,
abreva, en borbotón de gloria, el agua;
y, describiendo su rutina eterna,
sobre el canal sediento se derrama.

Y el sol, en el poniente
vistiendo va ya en rojos la corriente.

Antonio Torres
Febrero 1991



Al compás del huerto





Comienza a esconderse el invierno para dar paso a la primavera, y con ello el buen sol y el buen clima. Para hoy preparamos unas plantas de tomate que queremos mostrar a los pequeñines del cole, el alumnado de 4 años, para que aprendan a plantar en nuestro huerto.




En el huerto, todo estaba preparado: escardillos, regaderas y las tomateras.




Los niños y niñas se muestran contentos con tan sólo ver las plantitas. Les emociona el huerto y saber que van a plantar. Cada uno de ellos observa una planta. Están encantados con ella entre sus manos. Cada planta, es su planta. Después, les decimos que son la planta del tomate. Todos saben qué son los tomates, los conocen y, también, nos dicen que les gusta.




A continuación, explicamos las tareas que realizan:

·        Señalan donde irán las plantas del tomate.

·        Realizarán un hoyo, justamente en el lugar señalado, y de pronto…¡sorpresa! Una lombriz se deja ver y coger. Los niños y niñas más atrevidos la toman en sus manos y quedan encantados.

·        Toman una tomatera y la colocan en el hoyo y lo cubren con tierra.

·        Para acabar, el agua de sus regaderas.




Una vez realizada la plantación y haber hecho el riego preciso, nos despedimos hasta nueva ocasión y nuestros alumnos y alumnas se marchan muy contentos.





Derramado gozo



miércoles, 13 de marzo de 2019

RECETAS



Una receta para…
¡Lechuga!      

  

Ensalada Ibérica

Elena 4ºB


Ingredientes:




·        Lechuga del bancalico del Cervantes
·        Aceite de oliva
·        Sal
·        Pipas, semillas
·        Jamón a tacos
·        Tomates cherry
·        Manzana
·        Queso

Elaboración:

1.  Lavar, secar y trocear la lechuga.
2.  Cortar la manzana a trozos.




3.  Cortar los tomates por la mitad.















4.   Mezclar todo con la lechuga.
5.  Después se echa el queso,  las pipas, semillas y el jamón a la mezcla.



6.  Finalmente, se aliña al gusto.


Después… ¡a comerrr!







Una receta para…
¡Ajos tiernos! 





Tortilla de ajos tiernos

Darlyn 4ºB



Ingredientes:



·        Ajos tiernos de nuestro cole.
·        Huevos.
·        Comino.
·        Pimienta negra.
·        Sal.
·        Aceite
Elaboración:


1.  Rompemos los huevos y lo echamos en un cazo.



2.  Picamos los ajos de tamaño muy pequeño.



3.  Mezclamos los huevos con sal



4.  Batimos los huevos, ajos, comino y pimienta.
5.  Ponemos aceite en la sartén.



6.  Cuando este caliente el aceite echamos los huevos batidos. 



7.  Dejamos 3 o 4 minutos.



8.  Y por último listo para…

¡Comer!

viernes, 8 de marzo de 2019

JEAN-FRANÇOISE MILLET: CAMPESINO Y PINTOR


Para saber más



Jean-Françoise Millet: campesino y pintor






JEAN-FRANÇOISE MILLET: CAMPESINO Y PINTOR



“Es el lado humano lo que me interesa en el arte… Y jamás se me presenta con cariz alegre; su alegría no sé dónde está, no la he visto todavía… Lo más alegre que aquí he llegado a conocer es la calma, el silencio de los bosques y el campo”
Jean-François Millet
                                          
                                   
Jean-Françoise Millet 

                      
Jean-François Millet fue un pintor realista que nació el 4 de octubre de 1814 en el seno de una familia de campesinos sencillos y modestos en la región francesa de Normandía. Creció en un ambiente muy humilde, tranquilo y natural. Se formó trabajando en la tierra, como durante muchos años lo había hecho su padre y sus abuelos. Sus padres eran aficionados a la lectura y apasionados del saber. Desde bien pronto, su padre se dio cuenta que el joven Millet tenía condiciones y aptitudes creativas y destacaba en el dibujo.


El Ángelus


Fue en su propio pueblo natal cuando se inicia en el arte del dibujo y durante algún tiempo estuvo en un par de talleres. Su disposición hacia el dibujo fue extraordinaria y asombrosa, fruto de ello, la vecina ciudad de Cherburgo le facilitó los fondos necesarios y le concedió una beca con la que ingresó en la escuela de Bellas Artes de Paris. Allí, estuvo a cargo de su tutor Paul Delaroche, pintor de cuadros históricos y retratos.

En París conoció la pintura de varios artistas y perfeccionó sus conocimientos. Frecuentó el museo del Louvre donde estudió a todos los grandes maestros de la pintura. Subsistió pintando cuadros según la moda del momento: escenas mitológicas, pastoriles, bíblicas o retratos de familia y algunos paisajes. Su estancia en París se hizo dificultosa y complicada. Por falta de dinero, fundamentalmente, decidió regresar a la región de Normandía.

El sembrador
En Le Havre (Normandía) realizó diversas pinturas, generalmente retratos. Allí conoció a Pauline-Virginie Ono con quien se casó en 1841 y se trasladaron a París. Unos años más tarde, en 1844, su esposa murió de tuberculosis y Millet regresó de nuevo a Cherburgo y en 1845, en compañía de una antigua conocida suya, Catherine Lemaire. Unos años más tarde se casaría con Catherine Lemaire y marcharían juntos a Le Havre. Allí durante varios meses antes de regresar a París, continuó pintando retratos y cuadros de tema pastoril, que le proporcionaron algunos ingresos de su venta y su regreso a París.

En junio de 1849 Jean François Millet, junto con Catherine y sus hijos, se trasladaron, de París a Barbizon, en el bosque de Fontainebleau, donde se instaló y coincidió con algunos pintores que allí iban a trabajar. Con aquel grupo de pintores formaron la llamada Escuela de Barbizon. Grupo de pintores que fue considerado como iniciador del Realismo y posterior Impresionismo. Aunque la intención de de Millet fue la de quedarse en Barbizon tan solamente unas semanas, finalmente, permaneció  con su familia el resto de su vida. En aquel lugar, realizó lo más importante de su obra pictórica y descubrió el lugar, el paisaje, los amigos…, en definitiva, un pueblo de hombres y mujeres dedicados a una vida tranquila y sencilla de campo.


La siesta


Durante aquel tiempo y en aquel ambiente natural, Millet vivirá el resto de su vida entre su taller de pintura y huertas, entre pintura y tradición campesina. Sintió la necesidad de retirarse al campo, pero no por ideas sino por propias convicciones. Fue un enamorado del paisaje rural y de los sufridos campesinos. En sus pinturas, hombres y mujeres vivirán con la propia naturaleza. Hombres y mujeres campesinos y labradores que acogieron a Millet como uno más de los suyos y, además, les gustaba ser protagonistas de sus bocetos y pinturas. Fruto de ello fue toda una magnífica colección de obras maestras sobre la difícil, agotadora y, también, apacible vida campesina.

Al poco tiempo de su estancia en Barbizon, Millet había pintado la primera de sus mejores pinturas sobre la vida campesina: El aventador. Conforme fueron pasando los años, Millet fue plasmando en sus pinturas la real, penosa y dura vida de hombres y mujeres que trabajaban desde el amanecer hasta el atardecer en los campos. Millet, expresa en sus cuadros las labores y costumbres de las personas humildes que vivían dependiendo de sus propios cultivos y en contacto íntimo con la tierra: la siembra, la cava, la recolección, el descanso, la siega, cortando leña… La propia vida que siendo niño vivió con sus padres. Destacan entre sus pinturas: Las espigadoras, el Ángelus, los aserradores de madera, el sembrador, la siesta, plantando patatas…

El aventador

Por aquella época en el pueblecito de Barbizon, su personalidad destacaba por su modestia y por el cariño a su origen campesino humilde. Su propia forma de ser y su pensamiento era la de ensalzar y elogiar el padecimiento y la dureza de ganarse la vida las personas en el trabajo de la tierra y del sacrificio que de forma permanente soportaban en su día a día.


Millet no se interesaba por los movimientos ni las grandes teorías artísticas que otros pintores perseguían. En sus pinturas expresó las labores, aparentemente, más insignificantes, pero que en realidad era todo un canto a la dignidad y grandiosidad absoluta en aspectos pequeños y naturales. El ambiente y costumbres campesinas que el artista solía dar a sus paisajes, se desarrollan en un estado calmado y de cierta emotividad. En una de sus frases célebres dijo: “Campesino nací y moriré campesino. Quiero pintar lo que yo siento”. Sin embargo, los críticos del arte parisinos nunca vieron bien y nunca le perdonaron su apasionado y ardiente afecto y sentir hacia la vida campesina y que convirtiera en héroes a campesinos y campesinas a lo que se consideraba seres groseros y malolientes. Según las normas de respeto y honor imperantes en la academia de la pintura, los artistas debían expresar temas históricos, mitológicos o religiosos.


Dos chicas campesinas
Sin embargo, Millet dejó una importante huella e influyó en gran cantidad de pintores posteriores. De manera muy especial fue Vincent Van Gogh quien admiró y amó, no solamente la técnica y el arte de Millet, sino su forma de sentir y emocionarse sobre la vida rural y sus costumbres, de sus miserias, de su pobreza y de sus penurias ante unas condiciones de vida extremadamente duras. Y como sucedió con muchos artistas de época, sus obras fueron reconocidas y valoradas después de su muerte.

En el año 1868, el gobierno francés le impuso a Millet la más distinción, la Cruz de la Legión de Honor. En 1875 murió y su fallecimiento fue lamentado y recordado en toda Francia.








sábado, 2 de marzo de 2019

PLANTACIÓN DE BERENJENAS


Berenjenas negras y espinosas para el huerto



Alumnado 4ºB



Elise (Daniel Ridgway Knight)



Los beneficios de las plantas





Propiedades de la berenjena


-Las berenjenas son muy usadas en dietas de adelgazamiento por su gran contenido en agua, pues poseen más del 92%) y tienen un prácticamente nulo aporte de proteínas.

-Son recomendables las berenjenas en la cocina ya que reducen el envejecimiento celular al ser una excelente fuente de antioxidantes.

-Son buenas para la piel y ayudan a reducir el colesterol.

-Mejoran la circulación y previenen la aterosclerosis.

-Consumir berenjenas reducen los problemas de hipertensión al ser uno de los vegetales con menos contenido en sodio.

-Ayudan a combatir el insomnio.









“Metidos en un berenjenal”







Comenzamos la sesión contando al alumnado de 5ºB algunas particularidades del origen e historia de la berenjena y le hacemos saber que fue introducida en España por los árabes y a su vez, los españoles la llevaron a América, tras el descubrimiento del Nuevo Continente.




Después de ello, presentamos al alumnado las plantas de la berenjena y dejamos que la manipulen y observen. Con ayuda de lupas los niños y niñas van viendo y conociendo sobre las características de la planta, pronto, dijo Martín ¡tienen pequeños pelos las plantas!




Les comentamos que otra característica tan particular es la de las pequeñas espinas que tiene la planta de la berenjena, y que sobre ella, existe un poema a antigua copla de origen leonés que dice así:




La berenjena

Redonda y agradable al gusto,
agua abundante la alimenta
en todos los jardines;
y tal como el peciolo la sustenta
parece el corazón de una oveja
en las garras de un águila.




Después de la manipulación y observación de las plantas comenzamos la plantación.




La mañana estuvo entretenida y el alumnado lo disfrutó.




“Redonda” y agradable mañana