martes, 25 de junio de 2013

NUESTROS CULTIVOS SIGUEN CRECIENDO

CRECIMIENTO DE LOS CULTIVOS


Un paseo por nuestro bancalico y los niños y niñas entusiasmados...¡Mirad estos calabacines! Exclama Cristina. Los calabacines están creciendo con bastante vigorosidad y se lucen entre sus esbeltas plantas. A los niños y niñas les llama la atención sus flores grandes, amarillentas y sobre todo, su forma de campanilla con cinco puntas . Las comparan con las flores de los pepinos y observan que tienen la misma forma de campanilla, el mismo color, pero las flores de flores de los pepinos son más pequeñitas. 

En las plantas de las judías les mostramos a los niños y niñas la gran cantidad de flores que contienen. Comentan que son bien pequeñitas y bien distintas de los pepinos y calabacines. Estas no son amarillas , dice Antonio, son blancas. Animamos a que el grupo de niños y niñas  busquen con esmero entre las plantas de las judías para ver que encuentran además de las florecitas blancas.  ¡Maestro, maestro!, ¿Qué es esto? pregunta Angélica. Son las judías, respondemos. Ya tenemos nuestras primeras judías ecológicas y las plantas se están llenando de ellas.

¡Atención! Debemos esperar algunos días y  cosecharemos nuestros primeros calabacines, nuestros primeros rábanos y nuestras primeras judías.


viernes, 14 de junio de 2013

PRIMERAS ACELGAS

RECOLECTAMOS LAS ACELGAS


Empieza a hacer un calor bastante fuerte, pero no podemos dejar en el bancalico las acelgas, pues están en su punto para ser cosechadas. Algunos alumnos y alumnas de sexto nivel son los encargados de hacerlo.

Antes de nada, observamos las plantas y comentamos sobre qué tipo de planta es, qué es lo que se aprovecha para consumirla, el mejor momento para hacerlo y también, cómo se lleva a cabo la cosecha. Hacemos una demostración, pues hay que ser bien observador y cuidadoso en no estropear las plantas, pues sólo hemos de recoger aquellas hojas que están en su punto óptimo y con precaución para no dañar el resto de hojas que aún están pequeñas y que deberemos dejarlas para otro momento.

Los niños se entregan con ganas y alegría a la tarea. Vamos corrigiendo sobre sus modos de cosechar y la forma de ir depositando las hojas. Igualmente, recomendamos extraer las hojitas pequeñas que aparecen amarillentas e inservibles y que están en contacto con la tierra, para que después de la recogida queden las plantas en buen estado para seguir su desarrollo y poder aprovechar cosecha dentro de unos días.

Posteriormente, en grupo van haciendo manojos de acelgas para repartirlas por las diferentes aulas, donde maestros y maestras explicarán y harán conocer a sus alumnos.


Algunos manojos los entregaron a la cocinera. ¿Se acordará de cocinarlas e invitarnos a probarlas?




 ¿MANOJOS DE ACELGAS?,...¡ECOLÓGICAS!

Cómo manejan los manojos. Esto si es labor de equipo. 

¡Adelante! Sigan así.


miércoles, 12 de junio de 2013

CENTRO DE AGRICULTURA ECOLÓGICA

VISITA AL HUECOLÓGICO

CENTRO DE AGRICULTURA ECOLÓGICA
 

Esta visita la realizaron los alumnos y alumnas de sexto curso de primaria. Estuvimos en el Centro de Agricultura Ecológica “HUECOLÓGICO” en Cieza. Esta visita estuvo enmarcada dentro del programa ESenRed: Huertos Ecológicos ESenRED, del cual nuestro colegio forma parte desde el presente curso escolar.

ESenRED es una red estatal de programas y redes de escuelas hacia la  sostenibilidad de iniciativas de administraciones públicas. Nace en octubre de 2012 en el CENEAM. Entre sus objetivos destacamos:

- Espacio de encuentro y difusión.
- Reflexión sobre la propia práctica educativa.
- Compartir proyectos concretos.
- Investigar para generar conocimiento.

Allí nos encontramos con Bartolo, el dueño de una pequeña finca que se encuentra en la ladera de la Sierra de la Atalaya, a cuyo pie se encuentra el molino de Teodoro que recibe el agua de la acequia Andelma. Se trata de una acequia milenaria que construyeron los árabes y es la única que queda en Cieza que aún conserva casi cuatro kilómetros sin haber sido modificada y conservando un estado natural. Sus laterales están construidos de tierra y están custodiados fundamentalmente, por olmos y álamos, creando en diversos tramos auténticas bóvedas naturales que embellecen el paraje.

Dicha finca se dedica, fundamentalmente al cultivo de variedades  tempranas de melocotón y nectarina. El alumnado pudo recibir información por parte de Bartolo, sobre las características del huerto ecológico que cultiva y que entre otras destacó:

-La ausencia de tratamiento de herbicidas y el empleo de desbrozadoras que cortan las hierbas y dejan un manto de restos de plantas sobre la tierra.
-La ausencia de pesticidas que son sustituidos por medidas más naturales y ecológicas (esencias hechas de plantas que repelen…)
-Empleo de estiércol de vacas, caballos, ovejas,…para el abonado de la de la tierra.
-No romper el equilibrio y ecosistema natural propio de la zona. Los viejos y esbeltos olmos se conservan a pesar de que en ciertas zonas producen grandes espacios de sombra que dificulta el normal desarrollo de las plantas.
-Mantenimiento de los elementos de relieve y geográficos del lugar. Se procura no modificarlo.

Sobre los comentarios que fueron salpicando el recorrido del huerto ecológico, el alumnado pudo adentrarse en los bancales cultivados, recoger y comer melocotones y nectarinas. También vimos otros frutales como manzanos, perales, ciruelos, higueras, … y algunos cultivos pequeños de tomates y calabazas.

Finalizamos el recorrido de nuevo, a los pies de la acequia Andelma y el molino de Teodoro. Allí agradecimos las enseñanzas y el recorrido que nos ofreció Bartolo y el alumnado se dispuso a almorzar. Los alumnos y alumnas tuvieron tiempo de recrearse con el paraje tan singular de la zona y recorrimos un buen tramo de paseo sobre la margen derecha del río Segura. Lo encontramos magníficamente abrigado de rápidas aguas que bajaban por su curso y que el cañaveral y la alameda lo vigilan y lo protege.


…de nuevo al autobús y al cole!

COSECHAMOS RÁBANOS,...¡ECOLÓGICOS, CLARO!

RECOLECCIÓN DE RÁBANOS



Es hora de recolectar los rábanos, pues comprobamos que tienen el desarrollo óptimo para ello. Es la clase de cuarto de primaria quien se encarga de llevar a cabo dicha labor. El alumnado está bastante motivado y se siente feliz de salir al huerto.

Antes de la recolección, los niños y niñas recorren los tres bancalicos que hay en cultivo y observan las distintas plantas. Van haciendo comparaciones y preguntas. Preguntan a su señorita,  por qué estas plantas están tan pequeñas.   Son lechugas y tardan un poco más en desarrollarse. ¡Estas están bien grandes! ¿Qué son? Pregunta Gabriela. Cada planta, continua la señorita Encarna, tiene su ritmo y tiempo de desarrollo. ¿Ven las espinacas? Crecen bien deprisa y los rábanos también.




Organizamos la tarea de recolección y el alumnado se apiña junto a su señorita. Todos quieren ser los primeros en recolectar el primer rábano. ¡Tener paciencia! dice la señorita, todos vamos a recolectar. De manera ordenada y de uno en uno, cada niño y cada niña va extrayendo del suelo la planta. La observan algo incrédulos y hasta sorprendidos. Revisan el tamaño de la planta, sus hojas, su tallo bien cortito y lo más sorprendente… ¡Su raíz, es redonda! Señorita, ¿esta “bolita roja” es raíz? Preguntó Juan Antonio. Si, contesta la señorita, y además, es lo que se come.

Una vez recolectados todos los rábanos, nos agrupamos y realizamos manojos con tres y cuatro rábanos, dependiendo del tamaño. Una vez formados todos loa manojos y atados, los niños y niñas los llevan a cada una de las aulas para que el resto de compañeros y compañeras de los otros cursos los observen y su maestra o maestro les haga probar.


¡Estaban ricos, ricos, ricos?

martes, 11 de junio de 2013

CUIDADOS DE LAS SIEMBRAS


CUIDADOS DE LAS SIEMBRAS


Es hora de volver a salir a nuestro huerto. Advertimos desde hace días que junto a las plantitas que nacieron comienzan a aparecer “la competencia”. Son las malas hierbas. ¿Por qué malas hierbas maestro? Pregunta Jennifer. Se les llama malas hierbas porque crecen mucho y con gran rapidez. Además, desafían y disputan a nuestros cultivos para llevarse el alimento de la tierra. Por tanto, no dejarán a nuestras plantitas crecer con excelencia y las dejarán pequeñas, endebles, enfermizas e inaprovechables.


¡Mano dura con ellas! Responde Naofel, hay que eliminarlas por completo.


El grupo de alumnos y alumnas comprueban la diversidad de malas hierbas que hay presentes en los tres bancalicos. Se detienen en lo que las diferencian. Sus tallos, sus hojas y sus raíces son bien distintas entre si.

Uffff,…ufff… ¡Esta mala hierba se resiste bastante! Claro, ya está bastante desarrollada. Al extraerla, comprueban que la raíz está bastante crecida y avanzada y por eso está bien sujeta a la tierra.

Levantamos las plantas de pepinos, espinacas… ¿Veis? Hay malas hierbas “escondidas” debajo de las hojas y tallos de nuestras plantas cultivadas. Con paciencia van arrancándolas.


Igualmente, empiezan a familiarizarse con el empleo de rastrillos pequeños y azaditas. Con estas herramientas van removiendo el suelo de los bancalicos  y queda  la tierra bien aireada. Ello contribuye al desarrollo y fortalecimiento de las plantas. Se llenarán de vigorosidad y energía.  

PRIMERAS PLANTAS EN EL BANCALICO


PRIMERAS PLANTAS EN EL BANCALICO


Pasados unos días de riegos y cuidados, los alumnos y alumnas del colegio comienzan a observaR como empiezan a aparecer las primeras plantas. Todos quedan entusiasmados comprobando como van apareciendo y creciendo de aquellas semillas que plantaron.

Las primeras plantitas que se exhiben en el bancalico y se muestran a los ojos de los niños y niñas son los rábanos redondos. 
                                                                                             


¡Bellas plantitas de hojas acorazonadas!




Días más tarde,… ¡Pepinos, espinacas, acelgas, calabacín, judías,…!

¿Y las lechugas? Preguntan los niños y niñas… ¡Son las más perezosas!

Pero pasan unos días y por fin… ¡Despertaron! Ya tenemos los tres bancalicos sembrados de nuestro huerto al completo. Todas plantas y todas diferentes. Todas verdes y verdes plantas. Todas distintas y todas distinguidas. ¡Si, distinguidas! Pepinos, lechugas, espinacas, judías, calabacín, rábanos y acelgas.

¡Maestro! Reclama Siham, ¿Estas espinacas son como las que come Popeye?

                                                                                              







Popeye tenía razón: las espinacas fortalecen los músculos.

lunes, 10 de junio de 2013

PRIMERAS SIEMBRAS, PRIMEROS RIEGOS

PRIMERAS SIEMBRAS Y RIEGOS


Una vez que tenemos la tierra bien abonada, volteada, perfectamente nivelada y el sistema de riego completado, comenzamos la siembra:

- El día 19 de abril hacemos la primera siembra de pepinos, espinacas y lechuga romana alta.  

- La segunda siembra se hace el 23 de abril, compuesta por lechuga Batavia, calabacín y rábano redondo.

- El 25 de de abril, acabamos nuestra siembra, por este curso escolar, formada por lechuga morada, judías de planta baja y acelgas.

Durante las siembras, el alumnado estuvo bastante motivado e interesado por encontrarse en un entorno natural y que al tiempo le proporcionaba la oportunidad de aprender destrezas y conocimientos relacionados con los cultivos. En este sentido, nos llamó la atención el entusiasmo con el que se entregaron a la actividad, los momentos que aprovecharon para interrogar sobre cuestiones referidas a la siembra (¿Por qué son tan pequeñas las semillas de rábano redondo?, ¿Por qué ponemos dos o tres semillas en cada hoyito?, ¿Por qué separamos tanto la siembra en los calabacines?...)  En fin, se lo pasaron bien y además...¡Aprendieron mucho!

¿Querrán volver al huerto?



DESPUÉS DE LA SIEMBRA…¡REGAMOS!




Después de sembrar es imprescindible el riego. Colocamos el sistema de riego sobre las hileras sembradas. Los alumnos y alumnas acomodaron la tubería justo donde habían puesto las semillas, clavaron grapas sobre la tubería para que no se levantase y... ¡Abrimos el paso de agua!

Fueron comprobando sobre cada gotero la salida de agua y regulando el caudal de la misma. La salida del agua debe ser uniforme la salida en todo el sistema para que quede perfectamente humedecida la tierra.