“De escarola y agua bendita, cada uno
toma la que necesita”
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La
siega (Simon Bening)
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Alumnado infantil 4 años
Sobre lo escrito
De la reflexión de la viña
Yo, que antes era la más joven entre las
yemas de vid de buenas hojas
y que daba una cosecha de abultados
racimos,
ahora así estoy de vieja. Mira cómo el
tiempo sojuzga:
incluso el racimo de uva padece las
arrugas de la vejez.
Fragmento (Filipo de Tesalónica)
Un día para soñar
Por fin la ilusión y las ganas del
alumnado de infantil de cuatro años, calienta el ambiente fresquito de esta mañana en
el huerto. Cuando son un poco más de las nueve de la mañana, el sueño de
visitar el huerto, pisarlo, recorrerlo... se hace realidad.
Solo entrar al huerto, los niños y niñas se muestran entusiasmados, alegres y agradecidos.
Junto al bancalico donde van a plantar, están expectantes. De pronto, les mostramos las plantitas y se ponen bien
gozosos. Les llaman la atención tener entre sus manos unas plantitas tan
pequeñas y de un color verde atrayente.
Explicamos la tarea y como si ya la conocieran, la realizan con destreza
notable. Cada niño y niña realiza un hoyo y en cada uno dejan una pequeña
escarola.
Después, realizan el conveniente riego que
le dará la vida a las pequeñas escarolas.
La alegría final nos hace saber que desean
volver al bancalico. Y volverán.
La plantación quedó magnífica.
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